Mi idea para la columna de este mes es comentarles mis experiencias jugando cash en el Hotel Conrad de Punta del Este. Si bien raramente juego cash, durante la temporada alta en Punta del Este es sabido que varios jugadores muy malos deciden probar suerte (o simplemente pasar el rato) en la mesas del Conrad, por lo cual opté por probar suerte yo mismo. Si bien me considero un gran fish en cualquier mesa más o menos decente de cash, me pareció que igual tendría un buen margen contra los jugadores casuales de verano. Mi idea era ir durante algo así como una semana, tomándomelo como un trabajo. Es decir jugar diariamente una buena cantidad de horas, procurando llevarme algo de dinero en el proceso, además de una muy buena experiencia en lo que al juego en vivo se refiere. A continuación les cuento un poco más en detalle cómo me fue.
Jugué un total de 5 sesiones, durante la semana del 11 al 17 de enero. Los fríos números de las 5 sesiones son los siguientes (los montos son todos en dólares):
Sesión
Límite
Buy-In inicial
Duración
Profit
1
3/6
600
5 horas
65
2
3/6
600
8 horas
565
3
4/8
800
5 horas
281
4
3/6
600
8 horas
111
5
3/6
600
16 horas
337
Antes de analizar un poco los números es oportuno aclarar las características más importantes de las mesas del Conrad. Los límites disponibles para jugar son (en dólares): 3/6, 4/8, 5/10 y 10/20. El monto mínimo para sentarse en una mesa es de 25 apuestas obligadas grandes, mientras que el máximo es de 100 apuestas obligadas grandes. El casino se lleva una comisión del 5% en cada pozo. El 5% se calcula del total del pozo generado.
A primera vista el resultado es sin dudas muy bueno, ya que gané en las 5 sesiones, totalizando unos US$1350 de ganancia aproximadamente. Puede verse también que realmente lo tomé como un trabajo, jugando una cantidad de horas muy grande, promediando más de 8 por día. Yendo a un análisis un poco más profundo, pienso que debí haber ganado al menos unos US$1000 más, de haber hecho ciertos ajustes en mi juego. A continuación explico esto un poco más, contando también las principales características del juego exhibido por la mayoría de los jugadores a los que enfrenté.
Casi todos los jugadores contra los que jugué eran sueltos y pasivos. Muy rara vez alguien subía antes del flop. Lo más común era ver varios limpers (jugadores que solo pagan la apuesta inicial antes del flop) en cada pozo, incluso tantos como 7 u 8. Tanta pasividad hacía irresistible el intentar robar el dinero muerto del pozo, lo cual intenté hacer a menudo, teniendo posición. Subí varias veces antes del flop en estas situaciones (siempre teniendo posición o estando en las ciegas siendo el último o penúltimo en hablar). Incluso montos muy grandes (como 10 ciegas o más), intentando llevarme el pozo en ese momento. Si bien algunas veces pude hacerlo, lo que noté es que muchas otras no logré que todos tiraran las cartas. Y luego del flop la mayoría de los jugadores eran calling stations, haciendo muy poco redituables mis apuestas de continuación (las cuales realicé el 100% de las veces). Analizando este tipo de jugadas más tarde, llegué a la conclusión de que no debí intentarlas, ya que estaba arriesgando muchas fichas en situaciones marginales, contra jugadores que sencillamente no tirarían las cartas. Haciendo un repaso creo que terminé perdiendo bastante dinero en estas jugadas. Contra jugadores tan pasivos y predecibles, basta con esperar por manos monstruo sabiendo que van a darte acción. También es bueno “limpear” pares chicos y Ax del mismo palo, buscando conectar un flop perfecto. Creo que este es el juego que debí realizar en todo momento. Si bien jugué así durante mucho tiempo, el haber intentado algunas jugadas agresivas terminó limitando mis ganancias totales. Esto fue así hasta el punto de que en mis últimas 3 sesiones rápidamente quedé abajo del buy-in inicial. Incluso tanto como 300 o 400 dólares. Realizando un juego disciplinado logré recuperarlo todo e incluso ganar en las tres sesiones, pero sin dudas debí evitar el caer en una situación así. Suele ser frustrante tener que tirar las cartas durante 30 o más manos seguidas, pero es fundamental no perder la calma, ya que empezar a jugar más manos de las necesarias generalmente es una pérdida innecesaria de dinero.
En términos generales quedé satisfecho con lo conseguido, ya que es un buen dinero para apenas 5 días de trabajo. Creo que es una opción muy válida el ir a “trabajar” al Conrad durante diciembre y enero. De todas formas soy consciente de que no siempre se gana, y el hecho de que me haya tocado ganar durante todas mis sesiones no implica que esto vaya a ser siempre así. Hay que estar preparado para perder y saber retirarse cuando nuestra toma de decisiones empieza a empeorar. En mi caso verifiqué que por suerte soy capaz de jugar de la misma manera vaya ganando o perdiendo, lo cual es algo muy bueno. Esto me permitió recuperarme en mis últimas 3 sesiones, ya que continué jugando de la misma manera, sin volverme loco. Como punto negativo me queda el no haber ajustado mi juego a tiempo. Es fundamental darse cuenta cómo está jugando la mesa en la que uno está lo más rápido posible. Luego debemos analizar cuál es la mejor estrategia a utilizar para esa mesa en cuestión. Mientras hacemos esto, lo ideal es seguir observando y no involucrarse en demasiadas manos.