Ya lo dijo Alberto en su momento: todo es relativo. Y parece que es así nomás.
Este mes viene siendo bastante cercano al promedio, lo cual no es malo, aunque solo pude sumar escasos 350 en los últimos 15 días. Prefiero ver el lado positivo, o sea la primera quincena. Pero hubo otro resultado mucho más significativo, y fue el gran avance en la lucha contra la ira.
Acá entra lo relativo del asunto, ya que no fue mediante meditación, o alineamiento de los chakras que logré esto. Tampoco fue la solución trivial (o sea dejar de recibir bad beats por no jugar más), sino que fue una noticia que me puso en perspectiva las cosas.
Me enteré que, en ocasiones, mis iracundos impulsos eran percibidos por vecinos a diestra y siniestra, y estos, al desconocer el origen natural de los mismos, comenzaron a asignarles diferentes versiones ficticias que cumplían con explicarlos. Entre ellas se encontraba la clásica explicación del marido violento que golpea a su pobre mujer, lo cual no puede estar mas alejado de la realidad, ya que a veces me pegan a mí, jeje. Por más mentira que fuera, era lo que pensaban. Y como vivo en un pueblo como lo es La Paloma, el viento no tardó en traer a nuestros oídos esta versión de nuestra realidad, según los observadores externos circundantes.
Y fue automático. Percibí que mis descargas de ira perjudicaron a mi compañera, haciéndola pasar vergüenza, y también molestaban a los vecinos. Saber esto y ver las consecuencias de mis actos percibidas por externos, puso en perspectiva el valor de un bad beat, relativizando el resultado sobre mí. Entonces, me sigo calentando cuando los recibo, pero no de la misma manera, ya que si emito algún improperio, lo hago a menor volumen y ya no golpeo mayormente las cosas. Para mí es todo un logro. Tal vez para otros no. Y claro, es relativo.
Cada vez noto que más jugadores se inclinan hacia jugar torneos y menos mesas libres. Sigo creyendo que las diferencias entre estas dos variantes del mismo juego son enormes, y mis resultados me lo demuestran, ya que me cuesta mucho sumar en torneos, mientras que en cash he logrado mantenerme a flote. Sin embargo, a estos niveles, creo que la mesa abierta te da de comer, pero la diferencia sale de algún buen puesto en algún torneo, y aunque tenemos algunos ejemplos de gente que lo ha logrado, no es nada fácil sumar de a mucho.
Si no contamos con un buen amigo capacitado que se disponga a entrenarnos en la materia, recomiendo recurrir a los videos dispuestos en la Madre Internet a tales fines. Si me da algún resultado les aviso.
Sin embargo, y volviendo con el cash, se puede notar también el rápido incremento de jugadores muy agresivos que van invadiendo las salas. Son tantas las ganas que tienen de empujarnos en cada pozo, que muchas veces lo más rentable es solo pagarles con nuestras mejores manos. Como una gran cantidad de veces, deben estar jugando manos débiles, o proyectos dudosos, no pueden pagar subidas de jugadores amarrados, pero intentaran sacarnos siempre y cuando no demostremos fuerza. Excepciones van y vienen, obviamente.
Es muy molesto, aunque interesante, jugar contra gente que sabés te va a subir. Por ejemplo nos permite hacer más call/re-raise desde UTG. Ejemplo: estamos en UTG con AKo en una mesa de 6. El botón es nuestro amigo agresivo que no deja pasar oportunidad de empujarnos, por lo que sabemos que si nadie sube, su rango de subida es enorme desde ahí. En este caso subir desde UTG va a hacer muy probablemente que se tire, pero un pago casi seguro nos da la chance de hacer una buena resubida luego. Si hay que jugarla se juega, pero el objetivo es robarle la subida a ese jugador. Es muy importante adaptarnos a estos jugadores (si es que no somos uno de ellos) ya que por lo general siempre disputan pozos significativos, y tienen la poderosa arma del miedo a su favor. Arma de doble filo por cierto.
Espero que continúen vuestros éxitos y seguimos en contacto en breve. Salú para todos.